Cada año, 2,5 millones de bebés mueren antes de cumplir un mes de edad, la mayoría de estos bebés se puede salvar con medidas sencillas. Ayuda a UNICEF para que todos los niños tengan un nombre y una vida.
“Una" persona es “esa” persona en el momento en que tiene un nombre.
En muchos países del mundo, los recién nacidos no reciben nombre. La vida es demasiado incierta y puede ser demasiado corta y no ponerle un nombre a un recién nacido permite que en cierto modo sea más fácil olvidarle.
Ayudemos a aumentar la supervivencia de los recién nacidos.

Aumentar la supervivencia en recién nacidos, para que tengan un nombre, una vida.
La mayoría de las muertes de recién nacidos se pueden evitar, y casi todas se producen en las comunidades más vulnerables del mundo. Más del 80% se deben a nacimientos prematuros, complicaciones durante el parto o infecciones como sepsis, neumonía o meningitis.
Las causas principales son la escasez de trabajadores de la salud y de matronas bien capacitadas de modo que miles de personas no reciben el apoyo vital que necesitan para sobrevivir y que no todos los hospitales o clínicas tienen unas condiciones mínimas de higiene, de modo que se multiplica el riesgo de infecciones en el parto y las primeras horas de vida.
Desde Unicef se considera necesario formar a médicos, enfermeras y matronas y dotar de los recursos necesarios para ofrecer un tratamiento puntual, eficaz y respetuoso a todas las madres y los niños. Por otro lado, existe un fuerte vínculo entre la mortalidad de recién nacidos y el acceso a la información y la formación de mujeres y niñas. De hecho, según aumenta el nivel educativo de las madres disminuyen las tasas de mortalidad neonatal.
Con tu ayuda UNICEF podría salvar a 5.600 bebés cada día